fbpx

La mayoría de los negocios en Chile, como el resto del mundo, han padecido los efectos de la pandemia representada por el COVID-19. Sin embargo, aquellos que comercializan productos básicos por Internet, como los e-commerce de alimentos, han registrado un alza en su demanda.

Lógicamente esta alza va relacionada con las prohibiciones físicas de traslados y salidas en medio de esta crisis sanitaria. Ahora le gente debe permanecer encerrada en su casa para evitar el contagio y ha tenido que realizar sus compras habituales de alimentos de forma online.

Estas empresas de alimentación han dependido históricamente de las referencias en medios de comunicación tradicionales (TV, radio, diario…) y del boca a boca. Pero han tenido que adaptarse a la era digital, en la cual los clientes ahora poseen más información, deciden qué hacen con su tiempo libre y hacen compras vías internet, desde un computador o su celular.

Para adaptarse a este mundo de competencias digitales, es necesario que un e-commerce de alimentos tenga presencia en redes sociales, publique contenido dinámico, muestre fotografías de calidad, habilite su tienda online y ofrezca versiones adaptables a celulares. Todo esto para generar una conexión genuina con nuestro público.

Sin embargo, para que esta conexión ocurra, la empresa también necesita establecer una óptima comunicación que le permita construir relaciones que perduren, una tarea que asume el marketing de automatización, cuyos agentes de acción claves son los asistentes virtuales.

Un asistente virtual es un software capaz de sostener una conversación con una persona, a partir de un entrenamiento cognitivo. Este programa puede atender a muchas personas en simultáneo y centralizar diferentes canales, desde un chat montado en un sitio web, pasando por una aplicación móvil, hasta una conversación por redes sociales como Facebook, Telegram o Skype.

Todo asistente virtual debe comportarse como un personal del servicio de atención al cliente de cualquier marca. Es decir, debe estar facultado para vender productos o servicios, realizar reservas, recomendaciones, servir de intermediario, resolver dudas o remitir a los departamentos correspondientes en caso de solicitudes específicas.

En ese largo camino de la construcción de confianza entre marca y cliente, hay un tarea que marca el punto de partida y que, por tanto, es clave para llevar a la conversión de cualquier persona: obtener los datos necesarios para empezar a conversar regularmente con nuestros prospectos.

La obtención de datos de estos prospectos es lo que denominamos “leads” dentro del marketing digital. Y coleccionar varios de estos es una tarea que puede ser delegada fácilmente a un asistente virtual.

Nuestros programas inteligentes servirán para romper el hielo con cualquier interesado, bien sea por un chat en el sitio web o por las redes sociales, y de ahí derivarlo a nuestro catálogo de alimentos, donde guiaremos su visita hasta que compre o, al menos, nos deje sus datos.

Después de que “pescamos” los datos que como empresa nos interesa, podremos poner en acción, de manera escalada, nuestro plan para convertir a esa persona en nuestro cliente y, en un futuro no muy lejano, retenerlo.

Todo este proceso de prospección y posterior comunicación fluida puede ocurrir de manera efectiva y sencilla gracias a herramientas de marketing automatizado, dentro de las cuales, recordemos muy bien, el asistente virtual es la punta de lanza de nuestras estrategias de venta.¿Quieres que seamos parte del crecimiento de tu tienda de alimentos con nuestros asistentes virtuales? Conversemos aquí.

Dejame un comentario